jueves, 8 de marzo de 2007

ENTRE TRENZAS Y POLLERAS

*Por: Elizabeth Canchari Felices
“Que pena dan aquellas personas que viven del pasado.
Pero, mucha más pena dan, aquellas personas que no tienen pasado.”

I. ¿IDENTIDAD es igual a CHAUVISNISMO?
Un recién nacido, por mandato legal, es inscrito ante el Registro Civil. Una adolescente, descubre cómo es, al mirarse frente a un espejo. Un muchacho apasionado del fútbol no le basta dominar la pelota, sino que defiende al equipo de sus amores. Un D.N.I. identifica y distingue a un ciudadano ante los demás. Unos ciudadanos locales siempre querrán saber el origen y procedencia de cualquier inmigrante que aparezca en su comunidad.
Estos ejemplos, permiten reflexionar sobre la identidad en tiempos de la Globalización. Todos, indefectiblemente, desde que venimos a la vida debemos ser distinguidos unos a otros. Pero ¿Por qué la sociedad actual le resta importancia a la identidad? ¿Por qué hacer defensa del pisco, el cajón, el caballo de paso, el suspiro a la limeña, etc., como productos de bandera? ¿Qué quiere decir la frase: “Todos somos iguales”? ¿Por qué identidad es sinónimo de chauvinismo, para algunos?
La identidad es, el conjunto de rasgos propios de un individuo o comunidad, que lo distinguen frente a las demás. Es la conciencia que una persona tiene de ser ella misma y distinta a las demás. La identidad puede ser: individual y/o colectiva. Individual porque implica hacer una introspección para conocerse a sí mismo. Colectiva porque nos hace ser concientes del grupo, comunidad, o sociedad a la que pertenecemos. Así, nuestro país es una sociedad pluricultural, que tiene a la cultura andina como originaria de las demás.
Desengañémonos, no somos iguales, pues, cada persona tiene un origen cultural particular (andino, amazónica, costeña, etc). Y esta condición en lugar de ser una debilidad es una fortaleza. La igualdad social se sustenta sólo en el ámbito jurídico. La ley debe aplicarse para todos por igual.
¿Identidad y Chauvinismo son sinónimos? No, porque cada una pertenece a categorías distintas. Identidad es distinguir a los individuos. Chauvinismo es la exageración o el fanatismo de la identificación individual.

II. ¿IDENTIDAD VS. HUACHAFERÍA?
Uno

En la novela ¿Quién mató a Palomino Molero? (1986) del escritor Mario Vargas Llosa; el aviador Palomino Molero, es torturado, asesinado y colgado de un árbol, bajo el inclemente sol piurano. Ser cholo, amar a la hija de un general y pretender casarse con ella, fue lo que lo llevó a la muerte. El teniente Silva y el guardia Lituma investigan el caso. En tanto, el pueblo pide justicia y verdad, harto de la indiferencia de las autoridades y del Estado. Los culpables nunca son encarcelados. Sale a la luz, un Perú lleno de prejuicios, desigualdades, abusos e incomprensiones que conforman el tejido social del país. Esta realidad no ha cambiado gran cosa en la actualidad, desde los años 50, época en que suceden los hechos.

Dos
Julio Ramón Ribeyro, por su parte, escribió un relato llamado Alienación (La palabra del mudo /1973). En ella, un joven afroperuano, llamado Roberto López, quien posee una autoestima pobre, reniega de sí mismo y de sus orígenes; debido en parte, a la marginación y discriminación que sufre la población negra. Trata de salir adelante. Consigue trabajo en una panadería. Donde según él, para “estar presentable”, ante los demás, se coloca harina en la cara, porque no le gusta su color natural; al descubrirlo su jefe lo despide. Luego trabaja en un club, de mesero. Donde va sintiéndose a gusto, entre la gente de tez blanca (aunque ellos lo miran con cierto desdén disimulado). Aprende inglés, porque pretende viajar a EE.UU y lo logra. Piensa que si se “blanquea” culturalmente la gente lo querrá más, por ello se viste, camina y piensa como ellos. Fallece absurdamente en la guerra de Vietnam. Bob López dice su lápida. Su proceso de alienación lo llevó hasta la muerte, es decir, a anular completamente su ser y su identidad.
Uno + dos =
Un huancaíno que es amante del rock; pero desconoce el huaylarsh o la chonguinada. Una persona llamada Peter y apellidada Huamaní. Un ayacuchano que viaja a Miami y desconoce Las ruinas incas de Vilcashuamán. Un limeño que, disfruta del Halloween; en lugar de celebrar, el Día de la canción criolla. Son algunos, de los tantos ejemplos de huachafería en nuestro país. Las personas huachafas pretenden ser “extranjeros” en su propia tierra.
La existencia de una crítica a los modelos socio-culturales negativos y alienantes, acuñaron el término Huachafería. El individuo aparenta o finge una realidad personal y cultural. Esto es un obstáculo más para la cohesión social.
La huachafería, es un estado mental caracterizado por una pérdida del sentimiento de la propia identidad, es un proceso por el cual una persona o un grupo de personas transforman sus conciencias hasta hacerlas contradictorias a lo que deberían ser. Ello conlleva, por tanto, a una Cultura huachafa, nada original y de mal gusto. Los huachafos necesariamente han pasado por el proceso de alienación. ¿Y dónde quedó la identidad? Al parecer el peruano nunca se ha permitido ser peruano antes de que asuma esa identidad prefiere prestarse cualquier otra, antes de asumir la propia. Se prefiere conocer a otros, antes de conocerse a sí mismo ¿No debería ser al revés?

III. TRENZAS Y POLLERAS
“No sabes lo que tienes hasta que lo pierdes”
Existen muchos saberes o conocimientos: el conocimiento científico y el conocimiento popular o folklórico. El primero se sustenta en el método científico y el segundo proviene desde tiempos inmemoriales y que han sobrevivido de generación en generación vía transmisión oral o la práctica de costumbres. En las grandes urbes se dan prioridad al primero, restándole importancia al segundo Ello se aprecia tanto en medios de comunicación masiva así como en el sistema educativo (¿será una de las causas de deficiencia escolar en zonas rurales?). Gabriel García Márquez se escapaba de la escuela y prefería aprender del conocimiento de sus abuelos y del hogar.
En el año 1995, falleció mi **abuelita, quien me hizo beber de las fuentes del conocimiento ancestral y me dio las claves necesarias para salir airosa en la vida. Todos creemos que los seres amados siempre van a estar ahí para ti. Al perderla me di cuenta que los seres por más queridos que sean, deben partir.
Me sumerjo en los recuerdos. Viene a mi mente perfume de coca. Mi abuela, siempre estaba masticando (chakchando) esas hojas mágicas y una voz lejana en código quechua (Runasimi). A veces, al caminar hacia la huerta de tunas, me sorprendía, explicándome el origen del color de las tunas. Al ir a una chacra, recogía el grano de maíz, que algún ingrato había dejado, tal vez por descuido, olvidado en el camino; la besaba, le pedía perdón llamándole Saramama (Madre maíz) y lo llevaba con amorosa devoción a sembrarlo en nuestra chacra. Curiosamente, cuando íbamos a cosechar la siembra de ese maíz, los frutos eran extraordinarios. Otras veces, se sumergía en una suerte de éxtasis a rezarle a Wiracocha, a la Pachamama o a Dios y la Virgen María. Nos sentábamos en la cocina o en el patio haciendo algún quehacer y me relataba maravillosas historias sobre Niñacha Rosabela, el Qarqacha, el Pistacho, los Condenados, entre otros. Hablaba con gran sabiduría. Señala los peligros de la inconducta de los habitantes de nuestra comunidad y decía: “Mírate en ellos, cual si fuera un espejo y guarda ese aprendizaje en tu mente y tu corazón”.
Jamás pisó escuela alguna. Entonces ¿Cómo sabía tantas cosas de la vida? Alguien dirá que se trata de la sabiduría que da la experiencia de la existencia misma. Pero el conocimiento que ella poseía no es el que establece el canon sino, que ha sobrevivido en paralelo. Es el conocimiento tradicional (folklórico) que a pesar de la discriminación y el rechazo todavía existe.

En Sarhua, distrito de Víctor fajardo (Ayacucho), la cocina juega un papel fundamental, porque ella encierra todo un universo. Es allí donde la familia se reúne, bajo el mando de una generosa matrona, alrededor de un cálido fogón (tullpa) donde meriendan, conversan sobre cuestiones cotidianas, se narran relatos fantásticos, se habla de alguna receta olvidada o vigente, de alguna vestimenta, o la manera de curar alguna dolencia. Matizados con melódicas carcajadas, consecuencia de alguna ocurrencia espontánea. Todo en Runasimi, aunque también está presente el castellano muy costeño de aquellos que migraron y retornan a las raíces. Se habrán dado cuenta que la cocina es una suerte de escuela, donde esos saberes ancestrales pasan de padres a hijos. Este ritual no es novedoso, pues ya se practicaba en las sociedades primitivas; las comunidades se reunían alrededor de una espléndida fogata al interior de cuevas o grutas.
En una actividad importante, festividad o cargo de la comunidad. Se pone de manifiesto el famoso ayni y minka, donde las mujeres más sabias y laboriosas, así como viriles varones se reúnen para demostrar de qué son capaces. Unas trenzas infinitas y hermosas enmarcan los sonrientes y sonrosados rostros; así como, la agitación de multicolores polleras pretendiendo homenajear a la naturaleza, hechas con paciente arte y cubriendo sus cuerpos, las acompaña durante sus quehaceres y traen voces olvidadas del pasado. Cual herederas del más preciado tesoro y celosas guardianas de este conocimiento que les fue legado repiten este ritual hasta hoy.
No le había dado importancia a estas vivencias, pues hice toda mi educación escolar y superior en la capital bajo otros esquemas. Ahora sé la gran herencia que esas trenzas y polleras me dejaron. Sé que soy la que sigue en la línea. De no ser conciente de la riqueza de estos conocimientos, que me fueron legados, se perderán para siempre. Ahora conozco mi identidad sé quien soy, y puedo decir: “Soy sarhuina, soy fajardina, soy ayacuchana, SOY PERUANA”, sin temores ni prejuicios; porque al hacer este análisis es como haberme visto frente a un espejo.
Estas mujeres eternas y sus sucesoras son las que se han esforzado y siguen esforzándose día a día en una lucha quijotesca, para que las siguientes generaciones no olviden de donde provienen, cuales son sus raíces ancestrales y a partir de allí perfilarse hacia el futuro. El presente vino del ayer, así como los hijos de los padres. Algunas costumbres se mantendrán otras cambiarán ligeramente pues el tiempo y la sociedad así lo exigirán debido a su dinámica. Pero ¿Por qué anularla? El gran problema de nuestro país es que no nos conocemos, ni siquiera a nosotros mismos. Cambiemos esa realidad trágica, utilicemos la tecnología y la educación para revertirla; acerquemos espacios, quebremos fronteras departamentales y rompamos prejuicios. Seamos un solo cuerpo homogéneo, conciente que las particularidades que conforman ese cuerpo la enriquece y no al contrario.
(*) Licenciada en Educación por la UNE “Enrique Guzmán y Valle”.
(**) Getrudes Pomacanchari Chacón

1 comentario:

Victor Vera Moyoli dijo...

Felicitaciones tanto a quien escribió este artículo como a quien lo editó y a quienes lo publicaron.

Los Andes y sus rios que desembocan en el Pacífico, permiten que haya vida en la Costa. Sino, en Piura, Trujillo, Ica,Tacna,etc. y por supuesto en Lima, no sería posible la vida. Nadie podría vivir en Lima sin el agua de los Andes. Los Andes permiten la riqueza incomparable de climas y recursos naturales de los que goza no solo el Perú sino el resto de naciones del Tawantinsuyu actual (Noroeste Argentino, Bolivia, Ecuador, Perú, y la zona del Pastaza en Colombia).

Toda la Amazonía de Perú, Colombia y Brasil no existiría sin los rios que la forman (el Marañón y el Ucayali) y estos provienen de rios que nacen en los Andes. Y si tenemos presente que el mundo debe a las selvas del Amazonas su "último pulmón" de bosques purificadores del aire, deberíamos tener en claro que el mundo debe a los Andes buena parte de la sobrevivencia de la raza humana.

Si son tan vitales y estratégicos los Andes para el mundo, cómo no lo van a ser para el país central del Tawantinsuyu actual, el Perú (ojo no quiero decir que sea el principal país del Tawantinsuyu. Es igual de importante que los demás pero solo quiero decir que se encuentra en el centro geográfico de éste). Pero PARA NUESTROS POLÍTICOS de siempre, LOS ANDES Y SU GENTE NO VALEN NI IMPORTAN.

Desde el inicio de la época republicana, nuestros políticos no son personas con verdadera identidad hacia este territorio y su gente. Son alienados y huachafos, no son creadores sino imitadores baratos de lo extranjero. Hasta ahora gobiernan el Perú como si el Perú fuera propiedad de España o Estados Unidos y como si "peruanos" solo lo fueran los limeños castellano hablantes y occidentalizados que bailan rock, pop o a lo sumo "salsa". La gran mayoría de peruanos que gustamos de la cumbia peruana o de huaynos u otra música autóctona de costa, sierra o selva, SOMOS TRATADOS COMO PERUANOS DE SEGUNDA O PERUANOS INCULTOS O NO CIVILIZADOS (respeto y quiero mucho a mis hermanos limeños y a su rock y salsa, pero ellos solos no son los únicos peruanos. Exijo igual respeto para los demás peruanos de otros culturas).

Cuando un país eminentemente andino como se remarcó que es el Perú, al principio, se maneja con criterios costeños-citadinos y excluyentes hacia otras culturas, pues ocurre que se lleva al país a la quiebra y la pobreza. Eso viene pasando. Nos gobierna gente que cree que solo una cultura es válida en Perú. Y esto ocurre pues muchos peruanos de costa, sierra y selva, ellos mismos lo permiten, pues tras vivir en Lima cierto tiempo, en vez de potenciar sus diversas culturas (conocimiento ancestral tradicional o folklórico valiosísimo) con los conocimientos científicos de occidente aprendidos en escuelas y universidades de Lima, resulta que SE ALIENAN, HUACHAFIZAN O RENIEGAN DE SU CULTURA Y BUSCAN IMITAR VIVIR Y SENTIR COMO LIMEÑOS, avergonzándose de quienes son y de la cultura que los formó de niños y que es la cultura que sus padres, abuelos y antepasados han tenido desde hace más de 5000 años y ante cuya sabiduría no igualada tanto en costa, sierra y selva, EL MUNDO ADMIRADO SE RINDE (Caral, Chavín, Chan Chan, Sipán, Kuélap, Líneas de Nasca, Tambo de Mora, Paracas, Tinyash o Tantamayo, Tarmatampu,Tunanmarka o Siqilla Pukara, Sondor, Tiwanaku, Saqsawaman o Machu Piqchu, etc.).

No solo ante esa arquitectura monumental, sino ante sus textiles y sobre todo a sus logros en ingeniería genética que permiten que especies salvajes o venenosas hayan sido convertidas por nuestros antepasados en especies altamente nutritivas y que alimentan al mundo actual sin que los directos herederos (los comunero runakuna de todo el Tawantinsuyu) de esos logros técnicos, reciban un céntimo de regalías o dinero: diversos tipos de papa, kiwicha, kinwa, maca, diversos tipos de maiz o sara, la alpaka (su gran calidad de fibra de lana), etc., etc.

Si los peruanos tuviéramos y fuéramos gobernados por gente que como bien dice este artículo en vez de que ignorante y tontamente se avergüencen de sus diversas culturas, se tornaran en valientes defensores de ellas, porque son nuestras y fuente de gran riqueza, evitaríamos que empresarios de otros países se la lleven y hagan dinero con ella. Además se daría atención a los pueblos de la sierra pues se reconocería algo que todos saben pero nadie quiere reconocer: que la sierra es la región más importante del Perú y que si la sierra no es atendida, EL PERÚ NUNCA PROGRESARÁ. Finalmente, atender a la sierra y selva, evitaría que Lima siga creciendo monstruosamente y que dejen de despoblarse los pueblos de sierra y selva, sentando las bases de una verdadera REGIONALIZACIÓN.

En fin es triste que por ignorancia y complejos ridículos, y falta de identidad, nuestro país y con él todo el Tawantinsuyu actual se empobrezca cada vez más y se destruya cada vez más a la PACHAMAMA (cada vez hay más lagos, ríos, aire y tierras contaminados).

Nunca los Andes, el Tawantinsuyo de ayer y hoy(espacio desde el sur de Colombia hasta el noroeste argentino) y su gente han estado mejor que cuando las diversas culturas autóctonas de costa, sierra y selva administraban estas tierras. Nadie quiere volver al pasado pero sí aprender de ese pasado sin miedos ni complejos de aprender de él y tomar lo mucho de bueno que en él podemos encontrar aun ahora (nuestras culturas tradicionales) pero potenciándolas creativamente con la ciencia de occidente. Pero eso no se logrará imitando a otros sino creando en base a NUESTRO VÍVIDO Y COTIDIANO LEGADO ANCESTRAL.

Para este fin, que permitirá contar con mejores ciudadanos para CONSEGUIR ESA TRANSFORMACIÓN DEL PERÚ A LA VERDADERA MODERNIDAD Y GLOBALIZACIÓN en base a nuestras diferentes culturas pero todas unidas para construir un mejor Perú, sirve de mucho artículos como este. Mis más sinceras felicitaciones.

Khuyaysapalla sunquymanta, turiykichik, wawqiykichik,
Victor Vera Moyoli